CAIO Fraccional · Dirección de IA por fracción
Tu persona de IA ya está contratada. Lo que falta es quién la dirija.
Alguien adentro quedó a cargo de ver lo de la IA. Conoce el negocio, le puso ganas y lleva meses probando cosas. Lo que no tiene es con quién validar el criterio antes de construir, así que aprende con el costo del error pagado por la operación.
No es un problema de talento ni de herramientas. Es que la silla que decide en qué se usa IA, cuánto se gasta y qué se frena no existe en el organigrama, y por eso cada iniciativa arranca por lo que alguien propuso en una junta.
Un CAIO Fraccional ocupa esa silla por una fracción del costo: pone el mapa, decide qué sigue, dirige a quien ejecuta adentro y deja el criterio por escrito. No construye por su equipo, y por eso el saber se queda en su empresa.
Se cotiza en la llamada · sin permanencia
La prueba de los treinta segundos
Cuatro preguntas que hoy nadie contesta sin preguntarle a alguien.
Ninguna se arregla comprando software. Son preguntas de dirección, y por eso la respuesta siempre exige levantar el teléfono.
¿Quién decide aquí en qué se usa IA y en qué no?
Si la respuesta es "cada área por su cuenta", hay cinco criterios distintos corriendo al mismo tiempo y ninguno escrito.
¿Cuánto gastamos en IA el mes pasado?
La pregunta real es si alguien lo sabe sin buscarlo. El consumo de modelos no llega como factura de proveedor, llega repartido en tarjetas y suscripciones.
Si quien armó eso se va mañana, ¿alguien más lo entiende?
Lo que una sola persona sabe mantener no es un sistema de la empresa. Es un favor que se puede acabar con un aviso de dos semanas.
¿Qué de lo que probamos este año sigue corriendo?
La que más duele. Si la respuesta honesta es "nada", el problema no fue de herramientas.
El puesto, no las juntas
Siete cosas que hace un CAIO Fraccional.
Cada una responde a algo que hoy no tiene dueño. A la derecha de cada bloque está qué pasa cuando esa función le toca a nadie.
El mapa de procesos
El inventario de dónde está el trabajo manual, quién lo hace y qué se puede mover. Se levanta una vez, en el primer mes, y de ahí salen todas las decisiones del año.
Sin esto: Cada iniciativa arranca por lo que alguien propuso en una junta, no por lo que más cuesta.
Una decisión al mes, no una lista de pendientes
Del mapa sale qué proceso sigue y cuál se queda esperando, ordenado por lo que cuesta hoy. Una decisión, tomada, con fecha.
Sin esto: Diez iniciativas abiertas al veinte por ciento cada una, y ninguna terminada.
Dirección de quien ejecuta adentro
Su persona de digitalización tiene cada semana con quién validar criterio antes de construir, no después. El trabajo sigue siendo de ella.
Sin esto: Alguien capaz aprendiendo a prueba y error, con el costo del error pagado por la operación.
El estándar por escrito
Con qué reglas se construye en esta empresa: qué se documenta, qué se revisa, qué no se automatiza. Queda escrito y se queda en su repositorio.
Sin esto: Lo que arma una persona el lunes nadie más lo puede continuar el jueves.
Control del gasto de IA
Presupuesto medido desde el diseño: cuánto consume cada proceso antes de lanzarlo, no cuando llega el estado de cuenta.
Sin esto: Un gasto que crece mes con mes y que nadie puede atribuir a un resultado.
Reporte mensual a dirección
Qué se movió este mes, con número: qué salió de modo manual, qué costó y qué sigue. Un reporte, no una junta.
Sin esto: Quien firma el cheque nunca ve qué compró, así que el año que entra no renueva.
El criterio de qué frenar
El registro de lo que se propuso y no se aprobó, con la razón. Frenar bien vale tanto como aprobar bien.
Sin esto: Se dice que sí a todo, porque quien cobra por proyecto no gana nada frenando trabajo.
La comparación que importa
Tres formas de llenar esa silla.
El costo de no llenarla no aparece en ningún presupuesto, y es el único de los cuatro que se paga todos los meses.
Contratar de planta
Sueldo de dirección más prestaciones, meses de búsqueda.
El riesgo verdadero no es el costo: es que nadie adentro puede evaluar al candidato. Se contrata a ciegas para el puesto que va a decidir el gasto de tecnología de los próximos años.
Agencia o proveedor
Por proyecto, y otra vez el año que entra.
Le entregan el sistema hecho y el criterio se va con ellos. Cuando aparece el siguiente proceso, su empresa está exactamente donde empezó: sin saber cómo se decide.
CAIO Fraccional
Se cotiza en la llamada. Sin permanencia.
La silla ocupada desde la semana uno y el criterio por escrito en su repositorio. Si deja de servir, avisan y se termina el mes en curso.
Cómo se trabaja
El mapa se levanta una vez. La decisión se toma cada mes.
El mapa
Levantamos cómo trabaja la empresa hoy, proceso por proceso, y marcamos dónde se detiene la información. De ahí sale la lista ordenada por lo que más cuesta.
Una decisión y su ejecución
Se elige el siguiente proceso de la lista. Su gente lo construye con nuestra guía semanal; nosotros ponemos el criterio y el estándar, no las manos.
El reporte y lo que sigue
Qué cambió, con número, y qué proceso entra el mes que viene. Es una decisión de dirección, tomada con el dato enfrente.
Lo que se construye vive en las cuentas de su empresa y el estándar queda en su repositorio. Si esto termina, se van con todo lo que se armó y con las reglas para seguir armando.
Antes de agendar
Esto encaja con pocos, a propósito.
- Ya hay alguien adentro con horas reservadas para esto
- Hay gasto de IA corriendo, aunque nadie lo esté midiendo
- La dirección quiere una decisión al mes, no un reporte semanal
- Les importa que el criterio se quede en la empresa
- Buscan que un externo entregue todo hecho sin involucrar a su gente
- No hay nadie adentro que pueda ejecutar
- Necesitan todos los procesos resueltos este trimestre
- Cada decisión tiene que subir a un consejo
Preguntas
¿En qué se diferencia de contratar una consultora?
Una consultora construye y se lleva el criterio cuando termina. Aquí construye su gente y el criterio se queda por escrito en su repositorio. La prueba está en el mes trece: con consultora, el proceso catorce se vuelve a cotizar; aquí lo toman solos.
¿Necesitamos tener a alguien de sistemas?
Alguien que ejecute, sí, con horas reservadas cada semana. No necesita ser de sistemas ni saber programar: necesita conocer la operación. Si no hay nadie, un director fraccional no tiene a quién dirigir y conviene cotizar un proyecto cerrado.
¿Cuántas horas al mes son?
No se vende por horas y esa es la diferencia con un retainer. Lo que se contrata es que la decisión de IA tenga dueño, el gasto tenga control y el criterio quede escrito. El tiempo que eso toma es problema nuestro.
¿Y si ya estamos usando IA?
Casi todos lo están. El trabajo del primer mes suele ser justamente ese: ordenar lo que ya se armó suelto, ver qué se sostiene y qué hay que enderezar antes de seguir construyendo encima.
¿Hay permanencia?
No. Se cobra por mes trabajado. Si en algún punto deja de servir, avisan y se termina el mes en curso.
¿Esto reemplaza a Copiloto?
No, son cosas distintas y para quien decide distinto. Copiloto capacita a un equipo que quiere aprender a construir. Esto es la silla de dirección: quién decide, quién mide y quién responde. Si lo que buscan es que su gente aprenda, Copiloto sale más barato y sirve mejor.
Media hora para ver qué le está costando no tener esa silla.
Recorremos cómo se está usando IA hoy en su empresa, qué quedó corriendo y qué se quedó a medias. Salen con una lectura de por dónde empezar, hayan contratado o no.
Se cotiza en la llamada · sin permanencia · la propuesta sale de la llamada
Antes de contratar a nadie
Te mando cómo se dirige esto por dentro.
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