El problema no es cómo la escribiste. Es que no hay nada que la revise: un archivo de instrucciones describe, no ejecuta. Hay cinco lugares donde puede vivir el mecanismo que sí la caza, y cada uno es ciego a cosas distintas. Tres preguntas para saber cuál te toca.
Una de verdad: la que ya escribiste, que está en el lugar correcto, y que se incumplió de todas formas.
1. ¿Qué la provoca?
2. ¿Cuándo se nota?
3. ¿Dónde está el dato con el que se detecta?
La columna que decide es la tercera. Un candado no falla por estar mal escrito: falla por estar puesto donde no ve la falla.
| Punto | Qué ve | Qué no ve |
|---|---|---|
| Antes de escribir | lo que el agente está por escribir | lo que cambie otra persona, o lo que se mueva de lugar |
| Al cerrar la tarea | el trabajo antes de darse por terminado | lo que pase después |
| Al arrancar la sesión | el estado del entorno | lo que cambie durante la sesión |
| Revisión de cada cambio | el proyecto completo, cada vez | lo que sólo existe en producción, o lo que vive en una sola máquina |
| Trabajo programado | lo que el cliente ve hoy | cualquier cosa que no se note desde fuera |
Nuestro primer verificador marcó 34 falsos positivos. Un candado así se desactiva, y al desactivarse se pierde también lo que sí cazaba. Arranca acotado y amplía.
Los dos errores no cuestan igual. Borrar uno que servía te devuelve el incidente que prevenía; dejar uno inútil cuesta segundos por sesión.
La función que escribe el registro se traga sus propios errores en silencio. Un instrumento que tumba lo que instrumenta es peor que no medir.
El capítulo "Los errores y los candados" cuenta los incidentes reales de donde salió esta tabla y qué cambiamos después de cada uno.
Avísame cuando salga El CEO agéntico¿Tus reglas se rompen igual?
En 15 minutos vemos qué proceso de tu equipo necesita un candado y dónde ponerlo. Sin costo.
Agenda el diagnóstico de 15 minutos →Llévatelo a tu IA
La primera vez que una regla se rompe, la escribes. La segunda, ya no basta escribirla: le pones un candado que la revise sola, y lo anotas en el registro.
Pruébalo hoy, sin configurar nada: piensa en la regla que más veces has repetido este mes a tu equipo o a tu agente. Esa es la primera que necesita candado.
Vas a ayudarme a poner un candado a una regla que se me rompió: un mecanismo que la revise solo, en vez de confiar en que alguien se acuerde. Una pregunta a la vez. Sin emojis. CUANDO ESCRIBA "regla" (y te cuente qué regla se rompió y cómo) 1. Pregunta qué la provoca: lo que el agente está por escribir, alguien que movió otra cosa, el entorno (una versión, una llave) o algo que solo pasa ya publicado. 2. Pregunta cuándo se nota: al momento, al terminar, cuando otro abre el proyecto o días después. 3. Pregunta dónde está el dato con que se detecta: en el archivo, en el proyecto completo, en la máquina o en lo que ve el cliente. 4. Con eso, elige uno de los cinco puntos y di por qué: - Antes de escribir: ve lo que el agente está por escribir. - Al cerrar la tarea: ve el trabajo antes de darse por terminado. - Al arrancar la sesión: ve el estado del entorno. - Revisión de cada cambio: ve el proyecto completo cada vez. - Trabajo programado: ve lo que el cliente ve hoy. 5. Escribe el candado más chico que funcione: qué revisa, qué hace si falla (avisa o bloquea) y cómo lo pruebas con un caso real. 6. Agrega la fila para mi registro-de-reglas.md. REGLAS - Un candado que grita por cosas legítimas se apaga en una semana. Arranca acotado. - Si la regla no se puede revisar de forma mecánica, dilo: es guía, no candado.
# Registro de reglas y sus candados | Fecha | Regla que se rompió | Punto del candado | Qué revisa | Avisa o bloquea | Falsos positivos este mes | |---|---|---|---|---|---| | | | | | | |